El surgimiento de la robotización en la industria minera es una respuesta a la demanda por mayor eficiencia y productividad, minimizando a su vez los peligros para sus trabajadores.
Santiago, 18 de diciembre de 2024.-Ya es un hecho: la automatización industrial ya está entre nosotros. Gradualmente, observamos a cada vez más robots desempeñando y simplificando gran parte de las tareas en numerosas empresas globales, incrementando así la seguridad laboral, la eficiencia y la productividad, entre otras ventajas.
Según el Informe Mundial de Robótica 2023 de la Federación Internacional de Robótica, hasta 2022 se contabilizó un total de 553.052 robots industriales implantados globalmente, lo que constituye un incremento del 5% respecto al año 2021. Se prevé que para 2026, este número supere los 700 mil robots industriales en todo el mundo.
El 10% de estos más de 553 mil robots se encuentran en América, siendo Estados Unidos el principal mercado con un 71% de las implementaciones en la región.
En el sector minero, la robotización continúa su avance. Prueba de ello es la constante búsqueda de innovación para garantizar la seguridad de las operaciones y procedimientos, haciéndolos más seguros para los humanos. En estos esfuerzos juega un papel crucial el llamado perro robot, encargado de realizar mapeos geológicos para una supervisión segura en terrenos irregulares o recién minados.
“En Chile ya existen varias compañías realizando pruebas piloto. Gracias a la incorporación de inteligencia artificial y cámaras, estos robots proporcionan diversas funciones, como medición de la temperatura, detección anticipada de riesgos, inspección de zonas peligrosas, mantenimiento preventivo de activos y otros. Al proporcionar información en tiempo real, permiten una toma de decisiones más informada y oportuna”, asegura Claudio Soto, director de vertical de Minería e Industria de Coasin Logicalis.
Relevar al personal humano en tareas peligrosas
Una de las prioridades del sector minero es la seguridad humana. En las minas subterráneas o a cielo abierto, los riesgos de derrumbes o incendios en las correas transportadoras son altos. Por eso, se está apostando fuertemente por estos robots para enviar alertas, prevenir incidentes y, por supuesto, proteger vidas humanas.
“En las labores mineras, la mayoría de los incidentes son de carácter leve. Sin embargo, cuando ocurre uno grave, surgen dos cuestiones: el peligro para la vida del trabajador y la interrupción de las operaciones mineras. Con la utilización de perros robots, se espera que sean ellos los encargados de vigilar ciertas áreas, ya que pueden incorporar cámaras, audios y sensores. Además, con la ayuda de la IA, se generan alertas que luego un operador humano revisará y tomará medidas”, añade el experto.
Reducción de costos
Al mitigar los constantes riesgos que enfrenta el personal humano y detectar anomalías en tiempo real, los perros robots contribuyen también a una reducción de los costos operativos. Soto explica que, a través de la detección temprana de problemas, las empresas mineras pueden responder con rapidez para manejar la situación y minimizar los tiempos de inactividad. “Lo que diferencia a los perros robots es su considerable autonomía. A diferencia de un dron, que necesita ser controlado manualmente, estos robots funcionan de manera autónoma, y solo requieren el cambio de baterías para seguir con su trabajo”, concluye Soto.
La publicación original La revolución de los perros robots: una prometedora innovación que se viene para la industria minera en Chile aparece en Portal Innova.
Autor: Roberto Sánchez