Proyecto ‘Un Bosque en el Desierto’: Combatiendo la polución en Atacama a través de la educación ambiental comunitaria

La lucha contra la contaminación ambiental en Diego de Almagro adopta un enfoque verde y científico a través de un ambiente educativo único basado en la fitorremediación.

El proyecto ‘Un Bosque en el Desierto’ tiene un propósito claro: combatir la polución ambiental en Diego de Almagro, creando un oasis verde y promoviendo la educación ambiental de la comunidad. Esta iniciativa, arraigada en la ciencia y la conservación, tiene como objetivo generalizado la divulgación de la fitorremediación, una técnica que utiliza plantas para descontaminar áreas. Arrancada por los locales en 2019, esta implementación se aloja en un proyectado parque, bautizado Maribel y Joaquín en memoria de Maribel Mallea Quinzacara y su hijo, víctimas de femicidio. ‘Un Bosque en el Desierto’ se suma a esta causa ciudadana, eligiendo una región contaminada para establecer un pulmón verde y combatir la contaminación. Ya anfitriona de más de 600 árboles y arbustos en medio hectárea de tierra, situada entre una mina de hierro, un relave y la ciudad, este bosque comunitario, cultivado y cuidado por los habitantes, alberga también un vivero local. En este contexto, un espacio educativo ha sido diseñado especialmente para los niños de Diego de Almagro. Aquí, paneles informativos detallan la importancia de las especies nativas encontradas en el bosque y las distintas propiedades de la fitorremediación. Apoyado financieramente por el Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia y liderado por el investigador de la Universidad Andrés Bello, Claudio Broitman, junto con un equipo de diseñadores y periodistas, este proyecto tienta a enfrentar los impactos ambientales propios de la actividad minera mediante la fitorremediación. Tras un año de preparación, ‘Un Bosque en el Desierto’ abrirá oficialmente sus puertas el 13 de diciembre, convirtiéndose en un recurso educativo y centro para la comunidad que busca información sobre el uso de la fitotecnología para contrarrestar la erosión y potencial contaminación del suelo. Con expectativas altas, los organizadores del proyecto esperan ver este bosque evolucionar hasta convertirse en un agente de educación y conciencia ambiental, demostrando cómo la ciencia pública y la conservación pueden trabajar codo a codo para forjar un futuro más sostenible.

Autor: Iñigo Socías

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