La promesa del hidrógeno verde y la aplicación de la Ley de Wright

La búsqueda por la descarbonización demanda paciencia y optimismo ante los avances tecnológicos y económicos futuro.

El camino hacia la descarbonización es un largometraje en progreso y existen fundamentos sólidos para anticipar futuros desarrollos con optimismo. Es esencial preparar el entorno regulatorio y administrativo para ese momento inminente. En 1936, el ingeniero aeronáutico Theodore Paul Wright calculó que por cada duplicación de la producción de aviones, el tiempo dedicado a cada unidad se reducía en un 20%. Aunque un 20% pueda parecer insignificante, es importante considerar el efecto acumulativo: después de cinco duplicaciones, el esfuerzo se reduce en dos tercios y tras diez, disminuye un 89%. Posteriormente se ha verificado este fenómeno en muchas otras tecnologías emergentes, hasta el punto de que se ha denominado la Ley de Wright. Cada vez que la experiencia acumulada se duplica, los costos se reducen en una proporción constante, aunque esta puede diferir entre casos, evidenciando un patrón de decrecimiento lineal por duplicación, convirtiéndose en la denominada curva de aprendizaje. Afortunadamente, tecnologías cruciales para la descarbonización han seguido este patrón. El precio de la energía fotovoltaica ha caído un 24% por cada duplicación. Esta es la razón por la cual, hace 60 años, se utilizaba exclusivamente en aplicaciones espaciales; hace 15 años, se desestimaba como una práctica ambientalista sin viabilidad en el mercado; y hoy, es la opción más económica para producir electricidad en gran parte del mundo. Actualmente, en Chile, la producción de amoníaco a partir de hidrógeno verde es el doble de cara que la producción con energía fósil. Sin embargo, en lugar de concentrarnos en la imagen actual, debemos prestar atención al panorama completo. La industria del amoníaco verde está aún en sus etapas iniciales. Es tal su novedad, que podemos afirmar con confianza que queda mucho por explorar. ¿Podemos asegurar que también seguirá la Ley de Wright? No, no es una ley per se, sino un patrón con sus excepciones. Lo que sí podemos sugerir es que el amoniáco verde se parece mucho a la situación inicial de la energía fotovoltaica (cuando se lanzó Instagram, por ejemplo) y que probablemente seguirá ese camino. Si la proporción de descenso fuera de un 15%, bastarían cinco duplicaciones para que sea más barata que su competencia fósil. Esto generaría una oportunidad magnífica para Chile tanto en términos de descarbonización como económicos.

Autor: Roberto Sánchez

Deja tu comentario

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *